Dise√Īa un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

Novela LA PLATAFORMA: Cap√≠tulo 7

Séptimo capítulo de la novela La Plataforma: El inquietante susurro de un arma con silenciador abre esta escena de acción.

kraken bala

Capítulo 7

CHUF-CHUF-CHUF, tres soplidos sordos cortaron el aire. Tres disparos de su Walther PPK con el silenciador incorporado. Los √ļltimos tres guardaespaldas hab√≠an sido anulados instant√°neamente, sus cad√°veres yac√≠an tirados en el suelo, cada uno con un agujero de bala en la frente.

Hacía pocas horas que el Agente Secreto británico había salido del Aeropuerto Internacional de Heathrow rumbo a Washington y había sobrevolado la Casa Blanca. Tras descender suavemente en su nada discreto paracaídas decorado en su totalidad con la bandera británica y aterrizar con agilidad frente a la puerta principal había enroscado el accesorio insonorizador en su arma reglamentaria y comenzó a andar hacia el Despacho Oval.

Despu√©s de atravesar varios pasillos bastante vac√≠os, el Agente Secreto brit√°nico se hab√≠a dirigido al despacho del Presidente de los Estados Unidos pero, en la puerta hab√≠a tres guardaespaldas. Seguramente eran los √ļltimos que se interpon√≠an antes de alcanzar al Presidente.

En unos segundos hab√≠a acabado con los tres ¬ęinconvenientes¬Ľ que ten√≠a delante y a√ļn le quedaban cuatro balas en el cargador de la pistola. Entr√≥ en el despacho. Al fondo, detr√°s de la mesa estaba sentada una mujer de pelo casta√Īo a media melena, y gafas con aire de intelectual. No cab√≠a duda: era la Presidenta. Se levant√≥ para decir algo y‚Ķ

¬ęEl cad√°ver yac√≠a sobre la enorme mesa, no le hab√≠a dejado decir ni media palabra.¬Ľ

CHUF-CHUF-CHUF-CHUF, cuatro susurros certeros y mortales apenas perturbaron el silencio de la sala. El cad√°ver yac√≠a sobre la enorme mesa, no le hab√≠a dejado decir ni media palabra. El cuerpo de la Presidenta empez√≥ a parpadear, primero despacio y a continuaci√≥n mucho m√°s deprisa. Finalmente desapareci√≥ de la sala. Desde el lugar d√≥nde hab√≠a estado, surgi√≥ de la nada un letrero que ocup√≥ toda la sala: ‚ÄúLOGRO DESBLOQUEADO – ENHORABUENA‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬°Esto est√° chupao! ‚ÄĒexclam√≥ Sandra Morthan pulsando compulsivamente los botones del mando de la consola de videojuegos de √ļltima generaci√≥n que ten√≠a conectada a la enorme pantalla de m√°s de 60‚ÄĚ de ultra alta definici√≥n‚ÄĒ, ¬°vaya panda de aficionados!

kraken gamer

Sandra Morthan pasaba la mayor parte del tiempo en su peque√Īo apartamento, de tan s√≥lo una habitaci√≥n, con un diminuto sal√≥n con cocina americana, en el que se apoltronaba delante de la televisi√≥n para jugar durante horas y horas a los juegos de ordenador. Le entusiasmaban, eran su vida, sobre todo los shooters en primera persona, que son en los que continuamente hab√≠a que disparar a diestro y siniestro todo lo que apareciera delante, y cuya perspectiva, seg√ļn se representaba en la pantalla, era desde el punto de vista del jugador, es decir, que lo que ver√≠an los ojos del protagonista del juego. Sandra Morthan encontraba aquello fascinante, el poderse poner en la piel de un agente secreto del servicio de inteligencia brit√°nico e ir por ah√≠ saltando, corriendo, disparando a los malos, le daba una sensaci√≥n de libertad que los 138 kg de su cuerpo de 151 cm de altura, le limitaban sobremanera.

¬ęLa obesidad que Sandra padec√≠a hab√≠a ido aumentando poco a poco, en parte, debido a su vida sedentaria en la que no realizaba ning√ļn ejercicio f√≠sico de ning√ļn tipo…¬Ľ

La obesidad que Sandra padec√≠a hab√≠a ido aumentando poco a poco, en parte, debido a su vida sedentaria en la que no realizaba ning√ļn ejercicio f√≠sico de ning√ļn tipo, en parte debido a su dieta basada casi totalmente en comida r√°pida. Pero claro ¬Ņqu√© iba a hacer ella? se preguntaba. Trabajaba a media jornada en un restaurante de comida r√°pida, y una de las pocas prestaciones que ten√≠a la empresa para sus empleados, adem√°s de un seguro m√©dico que cada vez le era m√°s restrictivo debido a sus problemas de peso, era el enorme descuento de hasta un 70% en toda la carta de todos los restaurantes de la cadena: refrescos azucarados, hamburguesas, helados, patatas y toda una amplia gama de frituras variadas de pollo, pescado y aperitivos similares; no contribu√≠an a contrarrestar los malos h√°bitos de Sandra. Eso, unido a su pasi√≥n por los videojuegos, le hab√≠a hecho aumentar de peso enormemente, pasando de ser la chica rellenita, pero guapetona que hab√≠a sido hasta los 20 a√Īos, a la mole tambaleante en la que se hab√≠a convertido en estos √ļltimos 3 a√Īos, desde que decidi√≥ dejar sus estudios.

kraken fast food

Aquella tarde, como todos los días, al salir del restaurante de comida rápida en el que trabajaba el resto de las horas del día, llegó a su apartamento, dejó encima de la mesa del salón la enorme bolsa de comida para llevar que había adquirido en el propio restaurante antes de salir, y activó la consola para continuar la partida a la que estaba jugando desde hace unos días.

SpaceShip-EarthQuake, era el juego del a√Īo. La campa√Īa publicitaria previa hab√≠a generado una enorme expectativa en el p√ļblico. No hac√≠a ni dos semanas que hab√≠a salido al mercado y la acogida hab√≠a sido brutal a nivel internacional. Aunque, a primera vista el juego pod√≠a ser similar a cualquier otro shooter 3D en primera persona, la empresa que hab√≠a dise√Īado el programa hab√≠a hecho algo totalmente distinto hasta la fecha. Para empezar, lo hab√≠a distribuido de manera gratuita. Totalmente gratuito, no se pagaba ni para adquirir el juego, ni tampoco durante el mismo con las habituales micro-compras integradas ‚ÄĒin app purchase‚ÄĒ que se hab√≠an puesto tan de moda en otros juegos distribuidos tambi√©n gratuitamente de manera inicial pero que luego, para avanzar, necesitabas desembolsar dinero real para comprar ayudas y mejoras que facilitaban alcanzar los objetivos del juego. No, StarShip-EarthQuake era totalmente gratis.

¬ęSpaceShip-EarthQuake, era el juego del a√Īo.¬Ľ

Entonces ¬Ņqu√© es lo que hab√≠a que dar a cambio? Una √ļnica cosa: tu intimidad. El juego avisaba clara y previamente antes de cada partida de que se dispon√≠a a ‚Äúmonitorizar todos los eventos realizados durante tu juego‚ÄĚ. Especificaba adem√°s, expl√≠citamente que ‚Äúgrabar√≠a todos tus actos realizados durante la experiencia de juego, y los almacenar√≠a para su posterior an√°lisis y optimizaci√≥n de la experiencia del juego‚ÄĚ. De esta manera se mejorar√≠a la generaci√≥n de posteriores eventos prometiendo al usuario una experiencia de juego ajustada a sus propios h√°bitos y gustos particulares. Esto, lejos de parecer un inconveniente, la opini√≥n p√ļblica no le daba importancia alguna y parec√≠a dispuesta a aceptar las condiciones del programa con tal de tener acceso total a esa aplicaci√≥n gratuitamente.

Era parecido a los juegos que, a cambio de ser gratis, te bombardeaban con publicidad, pero un paso más allá. Aquí no había publicidad ninguna, no en forma de anuncios, por supuesto aparecían elementos de ciertas marcas que formaban parte del juego y que por el hecho de aparecer, sus fabricantes había pagado a la empresa desarrolladora del juego para que salieran ahí. Lo que el juego obtenía del jugador eran sus hábitos, costumbres, gustos, intenciones, instintos, tendencias.

Había habido muchas críticas socialmente a este proyecto, sus detractores postulaban que una aplicación capaz de realizar todos esos cálculos podría servir para monitorizar a la gente hasta en el ocio, lo que era, evidentemente, una violación de la privacidad, e iba en detrimento de la libertad. Por contra, sus seguidores a favor mantenían que el juego era básicamente una válvula de escape, que serviría de desahogo a una sociedad cada vez más oprimida, incluso podría servir de terapia para la violencia, ya que se había demostrado que muchos jugadores eran exageradamente violentos en la virtualidad del juego y, en cambio, eran extraordinariamente pacíficos en su vida cotidiana real; y que, aunque fuera un método de vigilancia, seria bienvenido si así se podía llegar a detectar en la gente posibles tendencias criminales que evitaran actos delictivos o terroristas. Para la mayoría de la gente que no llegaba a cuestionarse ese tipo de interrogantes, SpaceShip-EarthQuake era simplemente el juego revolucionario que les permitiría realizar virtualmente todo lo que en su aburrida vida no podrían, era EL JUEGO.

kraken love games

El desarrollo del juego transcurr√≠a en la √©poca actual en un mapa del mundo clonado de la realidad y reproducido hasta el m√°s m√≠nimo detalle. Seg√ļn contaban sus programadores en los videos de la campa√Īa publicitaria, desde un principio hab√≠an rechazado la idea de que transcurriera en una ciudad imaginaria porque, a medio y corto plazo, los jugadores demandaban escenarios reales, que si el juego no era capaz de proporcionarles, ellos mismos, la horda de fans, desarrollaba para su uso y disfrute en ampliaciones modificadas del juego original. Los programadores hab√≠an tenido claro que la gente quer√≠a que el juego representara la realidad actual, por ello hab√≠an reproducido fielmente todos los rincones que esperaban que los potenciales jugadores conociesen con alto grado de detalle. As√≠, una selva amaz√≥nica no era representada con demasiada precisi√≥n, hab√≠a plantas, claro, pero no eran las especies reales ni ten√≠a por qu√© coincidir con la realidad del mapa ‚ÄĒal fin y al cabo, nadie se perd√≠a habitualmente por la selva, al menos no los potenciales jugadores‚ÄĒ, pero una calle de Nueva York, en cambio, ten√≠a desde los parqu√≠metros, hasta las pancartas de los anuncios de las calles, los cuales se hab√≠an ido digitalizando a lo largo de los a√Īos durante las generaciones de los programas de mapas virtuales que ofrec√≠an una vista a pi√© de calle, y si entrabas en un comercio pod√≠as encontrar las botellas de refrescos etiquetadas con sus respectivos logotipos. En resumen, el entorno era realista y actual.

Pero es que adem√°s, los jugadores pod√≠an ser quien quisieran ser, en dos variantes. Un √önico Jugador, en la que podr√≠as elegir cualquier papel, desde un mendigo moribundo, pasando por marinero, pirata, delincuente, o incluso hasta presidente de los Estados Unidos; siendo el resto de personajes animados por el ordenador, esto permit√≠a realizarse a los jugadores pudiendo simular y alcanzar sus fantas√≠as de una manera r√°pida y sencilla. O bien, entrar en la Partida Global, en la que inicialmente todos los jugadores, eran un ciudadano est√°ndar, que pod√≠as configurar con el origen del pa√≠s que m√°s prefirieses, y la apariencia f√≠sica que deseases. En esta variante, el objetivo del juego estaba definido y todos los jugadores jugaban contra todos, compitiendo para alcanzar el objetivo, que era simple: destruir la Tierra. El √ļnico aspecto ficticio que aportaba el juego era la posibilidad de crear terremotos mediante unas bombas s√≠smicas que alteraban el comportamiento del manto del interior de la tierra, inicialmente desarrolladas como sistema de extracci√≥n de energ√≠a geot√©rmica, hab√≠an evolucionado como armas de destrucci√≥n masiva. El objetivo del juego pasaba por localizar la informaci√≥n necesaria para construir, dise√Īar y utilizar ese tipo de tecnolog√≠a para lograr acabar con la raza humana.

Todos estos aspectos habían hecho que Sandra Morthan se hubiera enganchado desde el primer momento al juego.


Continuar√°…

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Est√°s comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Est√°s comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Est√°s comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑